miércoles, 8 de julio de 2015

Capítulo 0

El calor aguardaba una gran tormenta, el dolor en sus ojos, su mirada, que sentía más de lo que veía, tenía esa sensación de estar viendo más allá de las cosas, más allá de lo real. Porque sólo veía miedo. Sólo se veía a sí misma, frente al espejo, rota de pena, sufriendo la angustia de vivir encerrada en sí misma, recordando aquellas palabras que alguien una vez le dijo, que le dieron esperanzas... Y ¿qué había sido de ella desde aquel día? Desde aquel momento no volvió a sonreír, no volvió a vivir. Cuando él se fue, sintió que todo aquello que había vivido se cernía sobre sus párpados, que despacio se cerraban cada noche sin verle...
Con el tiempo, comenzó a creer que siempre sería así, pensó que siempre estaría sola. Y así ¿qué sentido tiene vivir? Empezó poco a poco a dejar de ser. Para sí misma, solo veía el fin. El fin de todo. De ella. De su vida. Lo pensó muchas veces, tantas que había perdido la cuenta, tantas que su voz estaba quebrada... de tanto pensar. De tanto abrazarse a sus recuerdos. Que jamás volverían... O eso creía ella.